
Cuatro o cinco días: la ciudad, las aguas termales y las montañas
Oradea sin prisas, un día en las aguas termales, otro en las cuevas de los Apuseni y, para una estancia más larga, un día dedicado a los niños.
Imprescindibles: Plaza de la Unión, Palacio del Águila Negra y Iglesia de la Luna.



